1 Prepara la arcilla: Asegúrate de que la arcilla tenga un punto óptimo de oleosidad para que la tinta se adhiera bien.
2 Aplica el papel transfer: Coloca la imagen impresa sobre la arcilla, asegurándote de que esté bien alineada.
3 Frotar la imagen: Utiliza una herramienta como una espátula o un palo de amasar para frotar suavemente la imagen, transfiriendo la tinta a la arcilla. Esperar 30 minutos.
4 Mojar el papel con agua: primero humedecer el papel con un rociador y luego aplicar agua sin mucha presión hasta que se empiece a disolver el papel.
5 Exhedente: con la cuchilla puedes suavemente retirar el enhedente y con un papel tipo servilleta seca la superficie de la arcilla.
6 Cocer la arcilla: Una vez que la imagen se ha transferido, puedes cortar la forma y hornear la arcilla como lo harías normalmente.
Sugerimos utilizar arcilla polimérica de color blanco para imprimir el efecto perfecto